
siempre quise escribir eso
es una bonita manera de concluir este blog, a que si
Lima / West Lafayette, 2005 / 2009

Quizás no exista mañana.
Quizás las cosas no son como tu te las esperabas.
Quizás no puedas encontrar la verdad de los que te rodean.
Quizás la vida se compone de esos pequeños momentos especiales, ninguno definitivo.
Quizás pienses que no hay sentido en esperar todos los días a que el destino te dé algo.
Quizás debas crear tus propios escenarios, por muy efímeros que estos puedan ser.
Estoy dispuesto a correr ese riego...
Si imagino que probablemente mañana no esté acá, odiaré usar la eternidad para nunca dejar de arrepentirme.
Bahía, Abr 2008
Hoy me dijeron que no me pueden oír.
Que mi poca inspiración se acabó cuando un día regresé al cajón de juguetes para descubrir que ustedes ya no estaban ahí.
Me aseguraron que ustedes ni siquiera se dieron cuenta. Sólo unas personas con uniforme de trabajo cargaron la caja, y todo el resto de cosas de la casa.
Pues se equivocaron; nadie nos puede apartar tanto como para dejar de querernos.
Nuestras risas de corcho, cartón y madera siguen flotando en el aire ... y están buscando la manera de volverse a conectar, de encontrar el canal adecuado, el cauce perfecto.
El ejército imposible de Caballocorcho siempre estuvo destinado a seguir su viaje increíble, aún cuando eran nuevos y estaban en sus cajas relucientes, admiradas por niños regordetes de nariz sucia con chocolate ... los mismos que fueron agentes de conexión entre todos nosotros.
Pues yo me despido de la incredulidad ... doblo mis patas de soga dura, y le doy un beso a la playa. La arena, dispersa e impertinente, pero solidaria al fin, lleva mi mensaje a donde ustedes estén ...
Caballocorcho decidió poner orden, le pidió a un ángel que lo componga y lo envíe rápidamente a escudriñar con su hocico de cartón para ver como van las cosas. El ángel le dijo "ve, y vela su sueño, y repórtame los momentos que lo veas mirando a la nada, para que me traigas ese instante y yo lo convierta en combustible para mi y para ti, querido caballo de corcho"
Y así fue! Caballocorcho llego nomás, y dijo : Vengo con el encargo de golpearte con mis herraduras de botón si estas triste. Además, debo llevar tu mensaje de cariño y admiración, porque quien me fabricó y pintó, es lo mejor que existe, y tu me vas a ayudar a recordárselo todos los días. Vale?
Caballocorcho se instalo cómodamente y dijo : Avanti
El es muy respetuoso de las normas migratorias, por lo que saco su pasaporte de cartón y se los enseño a los oficiales : Hace tiempo que no veíamos un caballo de corcho tan apuesto, decían las dependientas. Caballocorcho se alejaba coqueto moviendo su colita de fierro.
Cruzar la frontera fue como caminar a través de su caja de juguetes rotos.
Llegada la noche, Caballocorcho me llamo y me dijo ... "Traigo instrucciones de quererte, cuidarte y velar por tus ojos mientras duermes. Contaré cada una de tus respiraciones, y haré de ellas una canción que calme a mi angel." Yo solo pude decir, casi musitar, dile, y repítele varias veces, que el abrumado soy yo...
Sus recuerdos comienzan casi al mismo tiempo en que por fin pudo abrir los ojos. Sus hermanos, a quienes ya los conocía por olor y cariño, por fin tenían forma... se miraban todos divertidos, como un poco avergonzados por finalmente haber dado forma a esa imagen etérea fraterna que cada uno tenia en sus cabecitas. Ellos sabían que faltaba uno de ellos; la naturaleza había reclamado al más débil de la camada... ellos sabían que mamá aun pensaba en el pequeñito, cuando ella se quedaba mirando al horizonte con las orejas un poquito gachas (de adulto aprendería que uno otea el horizonte con las orejas bien paradas); ella negaba que estaba triste y comenzaba a lamer profusamente a cada uno de ellos, como queriendo sellar el vínculo maravillosamente misterioso que se establece con la descendencia.
Y salían por las mañanas corriendo por las lomas, como si en eso se les fuera la vida ... quien los viera pensaría que las patitas tenían fuerza propia, ya que estas avanzaban a veces más rápido que los propios cuerpos. Frenaban en seco al borde de la peña, jadeando, mirando el mar extendido hasta donde se perdía la vista que le reportaban sus vivaces ojos negros.
Han pasado muchos años desde aquella ocasión, pero esa sensación de día especial es algo que ha quedado flotando en el aire ... aún se puede percibir. Y si escuchas atentamente a media mañana, aún podrás oír a los Zorritos celebrando cada día como si fuera el día que les toca ser felices....porque no nos hemos ido, seguimos aquí.
Antes que pase algo, prefiero decírtelo de una vez.
Ya ves como son las cosas cuando suceden... cuando las quieres desesperadamente...!
No quiero saber nada de ti, aún.
Aunque a veces despierto en la madrugada pensando que alguna entidad ha borrado el recuerdo que tenía de ti... es un deja vu pero hacia adelante.
Y sospecho que ha sido así, porque casi todos los días siento que me miras y no me puedes hablar.
Igual, es mejor que no me conozcas aún. Estoy contento como estoy, y solo quiero contarte de esto cuando te conozca.
Sabes? No pensaba como tú en muchas cosas. Sin embargo, cuando por la esquina de la tercera dimensión, me llegan tus reflexiones y dudas sobre alguien que no sabes quien es, termino dándome cuenta que teníamos más puntos en común de los que creíamos.
Efectivamente, te estoy mirando y no te puedo hablar. Es verdad, es mejor que no volvamos a saber uno del otro... pero no sólo de ahora en adelante, sino de ahora en atrás.
Pero algo no salió bien, yo desparecí del todo y me convertí en algo parecido a lo que ustedes llaman "fantasmas", ya que mis recuerdos quedaron intactos, pero mi cuerpo dejó de existir. Fue exactamente al revés de lo que tenía que suceder.
Ahora me siento en la cornisa de tu ventana a ver como tratas de acordarte de algo que no estás seguro si sucedió. A veces dices una palabra que no sabes de donde salió, o de repente ves los cerros a lo lejos y sabes que alguien te llama desde ahí.
Yo estoy ahí, mirándote desde unos metros por encima de tu ventana. Y de algún modo he logrado una táctica para hacer que te acuerdes de mí. Sé que jamás sabrás que soy yo, pero cuando veas que en verano el sol tarda más en ocultarse, es porque yo lo convencí para que puedas verlo más tiempo en la playa, que es el lugar que siempre te gustó más.
Y sin embargo, nunca me arrepentiré de nada...
Mi primer encuentro con la lluvia debe haber sido durante aquel viaje que se pierde brumoso entre los primeros recuerdos de mi niñez temprana. Fue al campamento minero de una empresa norteamericana, donde mi papá era consultor. El lugar, que queda a cerca de dos o tres horas de Lima y está a casi 4000 msnm, se llama La Oroya. La ciudad tiene el infeliz privilegio de ser considerado –hasta estos días, y seguro que por muchos más- uno de los lugares más contaminados del planeta. Era 1980 ... debe de haber sido en verano de ese año, ya que el viaje fue largo, y mis padres seguramente decidieron que mis vacaciones serían bien invertidas en medio de nieve tóxica y permitiendo que el plomo invada mis venas. Recuerdo que en medio de la noche, en una habitación compartida con mi hermano mayor, comenzó un golpeteo pequeñito primero, que iba creciendo y creciendo hasta volverse un terco zapateo en vidrios, techos y paredes (que eran fabricados de ese elemento prefabricado que a los gringos les gusta tanto). “Maa-maaaaaaaaaaaa..........” Con esa capacidad asombrosa que siempre ha tenido mi madre de explicar cosas complejas de la forma más sencilla posible (o, en su defecto, una buena bofetada si el tema se vuelve espinoso), nos explicó rápidamente que el agua caía de las nubes, y era muy necesario para que existan ríos y mares ... En mi pequeña lógica, entendí que la lluvia era buena porque aseguraba que la playa iba a estar llena de agua de mar y , bueno, seguramente el año pasado no llovió como ahora. Entonces ... lluvia igual a playa! Esa idea me gustó y me dejé arrullar por la lluvia hasta dormir.
Al año siguiente, confiado en que con la súper lluvia que escuché el año pasado bastaba y sobraba, esperé feliz a que mis papás me lleven a la playa para ver todo ese mar que esa noche cayó sobre nuestras cabezas. Pero no pude ver el mar en esa ocasión. Las carreteras se habían bloqueado por las lluvias y solamente nos quedaba ir de fin de semana a Chosica, que queda como a una hora de Lima y está a algo de 1000 msnm. El fin de semana se extendió a media semana debido a que cayeron huaycos (avalanchas de lodo) en todo el camino de regreso a Lima. Ahora resulta que la lluvia también bloquea caminos! La lluvia ya me había comenzado a caer antipática.
Algunos años después, pude observar durante caso tres horas seguidas una tormenta tropical desde la ventana del departamento en piso 600 de una tía en Miami. Me quedé hipnotizado con la violencia de los rayos, y como estos desarrollaban una ordenada anarquía de dominación sobre el horizonte.... ya sabemos como son los rayos, hacen lo que les da la gana.
Lo que siempre me gustó de la lluvia es ese carácter de cosa foránea con el que llega. En Lima nunca llueve (llueve de costado y jodiendo); es por eso que sentir una lluvia generosa, terca e inacabable definitivamente era algo fuera de este mundo, o al menos fuera de esta Lima. Mi mamá y toda su familia, comenzando por mi entretenidísima abuelita quien contaba las mejores leyendas de la selva del Perú, citaban sin parar las “teeeeeeeeeeempestades” que se formaban en Iquitos, y de cómo todas las ánimas de la jungla, comenzando por el infaltable Tunche o el pavoroso Chullachaqui salían a hacer de las suyas cuando caía “del cielo su agua”.
Esta noche está lloviendo muchísimo en Zorritos. La luz se fue apenas comenzó a ponerse fuerte la cosa. Y mientras estoy sentado en la cama, exprimiendo los últimos minutos de batería de la laptop, me doy cuenta que el lugar común de “escuchar la lluvia mientras nos quedamos dormidos” tiene absoluta vigencia hasta hoy.
Escuchando la lluvia recuerdo que cuando era niño, pensaba que esa agua que cae del cielo garantizará que mañana pueda irme a la playa. Luego aprendí que la lluvia cae para asegurar el desenvolvimiento normal de casi todo organismo vivo en la Tierra.
Ha empezado a llover casi todos los días, al menos un rato, desde que supe más y más de ti. Hoy entiendo que la lluvia tiene planes para mi ; aún no me los ha revelado, pero si afino la oreja, detrás de todo ese rebotar de gotas, hay un mensaje de renacimiento, de limpieza, y de nutrición para el alma ... de esperanza en que el sol está ahí, al otro lado del mundo, y aunque no nos veamos, existimos e importamos.
Y así pasa el tiempo desde ese día. Llego de trabajar como a las 6 o 7 de la tarde. Acostumbrado
a ver un atardecer maravilloso frente a casa, ya dejé de sacar fotos de la playa hace tiempo … total, no es lo mismo si no tienes a quien enviárselas.
Hago un poco de ejercicio mientras reviso correos y veo quien perdió el tiempo acordándose de mi. Después de prepararme algo de comer y sentarme con las piernazas extendidas en la cama, comienza mi sesión de dos capítulos de Lost del día.
Finalmente apago la luz de la habitación. Miro el lado vacío de la cama.
Ya no me acuerdo cuando me dejó de latir el corazón.
